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viernes 13 diciembre 2019
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Proyección de la FAO para la producción cárnica 2011

Los números de la FAO muestran que la expansión de la producción mundial de carnes se ha visto sustentada principalmente por la avicultura.

Tras las últimas proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, FAO, en el 2011 la producción mundial de carne debería alcanzar aproximadamente 295 millones de toneladas.

El volumen previsto es de poco más de 1% superior al registrado en 2010, pero corresponde sólo a la mitad del aumento producido en 2009 y 2010, esto está justificado por la FAO como el resultado de la conjunción de varios factores negativos, especialmente sequía, enfermedades animales y la baja rentabilidad en la comercialización.

Según la FAO, más de las tres cuartas partes del volumen adicional registrado en el año 2011 son procedentes de Brasil y China, que representan aproximadamente 40% de la oferta mundial de carnes.

Los números de la FAO muestran que la expansión de la producción mundial de carnes se ha visto sustentada principalmente por la avicultura. En el comercio internacional, la carne de ave, sin dejar de ser el producto más comercializado, la evolución ha sido menor que la carne porcina.

Producción cárnica en millones de toneladas para el año 2011: carne de vacuno, 64.6; carne de ave, 101.1: carne porcina, 110.2; y otras.

Comercio internacional, evolución esperada según variación porcentual entre 2010 y 2011: carne de vacuno, 0.9%: carne de aves; 3.7%; y carne porcina 7.9%.

FAO recomienda a Latinoamérica priorizar alimentos de origen animal

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recomienda a América Latina, una región cuya hacienda produce al año 79 mil millones de dólares, priorizar la alimentación de origen animal.

En una entrevista exclusiva con Prensa Latina, el oficial principal de Desarrollo Pecuario de la FAO, Tito Díaz, dijo que ese valor es muy importante para mover la economía de estos países.

Díaz preside la XI Reunión de la Comisión de Desarrollo Ganadero para América Latina y el Caribe, que sesiona del 23 al 25 de noviembre en Panamá. Detalló que de ese total, 64 por ciento está representado por la producción de carne bovina y leche, 30 por la avícola y siete por la porcina.

Sin embargo, opinó, hay restricciones de tipo tecnológico, organizacional, de políticas públicas y estímulo que la FAO discute y, a partir de los análisis de los técnicos, presentarán recomendaciones mañana viernes a los ministros, en el tercer día de sesiones de la Reunión.

Dijo que hay cuatro grandes prioridades muy importantes para los nueve países participantes -Panamá, Costa Rica, NicAragua, Guatemala, El Salvador, Cuba, República Dominicana, Honduras y México. Estas son:

  • Seguridad alimentaria y necesidad de mejorar la contribución de la producción pecuaria.
  • Agricultura familiar para que los pequeños productores puedan convertirse en importantes proveedores de carne y leche a la población más vulnerable.
  • Sanidad agropecuaria e inocuidad de los alimentos pues los mercados exigen productos de alta calidad y sanos.
  • Medio Ambiente y cambio climático, ya algunos países han presentado como gran problema períodos más prolongados de sequía.

A la pregunta de qué puede hacer la FAO frente a tratados comerciales con Estados Unidos, el cual subvenciona muy fuertemente a sus productores, Díaz respondió:

«La FAO es una instancia donde los países productores, exportadores e importadores son invitados a sentarse a dialogar, pues hay una economía globalizada con restricciones, lo cual les obliga a definir acuerdos que sean más equitativos.»

La FAO, insistió, facilita esos espacios de diálogo y discusión, y hace estudios que les permiten establecer esas relaciones de intercambio. Pero al margen de ello, hay una gran responsabilidad de los propios Estados y gobiernos en las negociaciones.

A una pregunta si la FAO tiene algún programa de ayuda frente a esa responsabilidad que otorga a los productores de la región generalmente con problemas de financiamiento, los cuales dificultan la transferencia tecnológica cuando no les es negada, Díaz dijo que no.

Hay temas muy importantes, y el de la transferencia de tecnología es fundamental, expresó. Hay oportunidades que se están perdiendo primero porque no hay inversión, y es parte de lo que hemos venido analizando en la FAO.

«La inversión pública ha venido disminuyendo. Es decir, esa es un poco la discusión y el llamado de atención: hay oportunidades pero se necesita para aprovecharlas inversión tanto en el sector público como privado. Cuál es la tecnología para mejorar la eficiencia, es una buena pregunta.»

«Ya ahí tenemos dos temas. Uno: qué tanto los propios países han generado información, conocimiento y tecnología que hoy día no han entregado a los productores porque los sistemas de extensión de transferencia han tenido también un retroceso.»

«Dos: habría que fortalecer los mecanismos de impulsión de tecnología, pero además estimular el desarrollo de servicios ganaderos y apoyar la producción bajo alianzas público-privadas. Hay también una responsabilidad del propio sector privado, de crear mecanismos para ampliar su capacidad de acceso a la tecnología y al mercado.»

A otra pregunta sobre si esa transferencia tecnológica incluye asuntos genéticos en el ganado para mejorar y hacer más productivas las razas, Díaz no titubeó en decir que sí.

«La FAO tiene identificadas en estas discusiones prioridades tecnológicas en el sector primario. En el caso de la ganadería bovina, América Latina posee la ventaja que su base productiva son los pastos y forrajes, cuya calidad y eficiencia debe mejorar. Ese es otro tema que tiene que ver mucho con la capacidad productiva de los suelos. Hay muchos suelos degradados con menores niveles de fertilidad.»

«Un tercer elemento es el que tú dices, el componente animal, o sea, el genético, y hay que adaptarlo a los sistemas de producción.»

En América Latina en general, explicó, durante mucho tiempo se hizo énfasis en especial en el sector lácteo, en cuanto a traer genética de muy alta calidad. Pero no se ha dado la oportunidad en los aspectos de forraje y pasto, y por lo tanto los animales de alta calidad no podían expresar su potencial.

Explicó que la FAO lanzó en 2007 un plan mundial de acción para los recursos genéticos en los animales, que fue firmado por 196 países miembros de la entidad.

«En ese plan hay elementos fundamentales para el desarrollo del curso genético de los animales.»

«Primero, rescate y conservación de los recursos genéticos criollos, que son muy importantes por ser resistentes y están ahí como una reserva y recurso para el mejoramiento de la raza.»

«Segundo, la FAO no promueve una raza en especial, lo que promovemos es cómo se pueden utilizar eficientemente esos recursos de acuerdo con las características medioambientales, agroclimáticas, de producción y con la productividad de cada país.»

«En fin, en el caso de los recursos genéticos, cada país debe tener un plan de acción para su manejo, qué debe hacer, para donde va, y con base a él definir claramente los temas y saber qué tipo de cooperación técnica internacional requiere o si, por el contrario, puede hacerlo por sus medios.»

 

Fuente: wattagnet.com/porcicultura.com