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sábado 15 agosto 2020
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Mascota de Mundial 2014: animal que lo inspiró aún está en peligro de extinción

La mascota del Mundial FIFA 2014 está inspirada en el tatú bola, una especie de armadillo en peligro de extinción en la zona semiárida de Brasil, denominada caatinga. El Tolypeutes tricintus es una mamífero que puede medir hasta medio metro de longitud y pesar 1,2kg. El tatú bola no cava agujeros en el suelo, sino que cierra su cuerpo quedando con forma de pelota.

La FIFA bautizó a la mascota de la Copa Mundial como “Fuleco”, combinación de las palabras fútbol y ecología, dando cuenta del enfoque amigable con el ambiente asociado a este evento.

Una campaña ecologista en las redes sociales impulsada por la Asociación Caatinga en el año 2012 proponía a este armadillo como mascota del Mundial 2014 ya que es una especie exclusivamente brasileña y además se encuentra en riesgo. Según señaló a IPS el secretario ejecutivo de Asociación Caatinga, Rodrigo Castro, “Vive en un ecosistema poco conocido y protegido (la caatinga) y tiene la increíble capacidad de cerrarse como una pelota cuando se siente amenazado”.

Según señaló a IPS-Tierramérica Flávia Miranda – bióloga y veterinaria del Proyecto Tamanduá – “el animal puede extinguirse en los próximos 50 años” ya que su status de conservación ha pasado de vulnerable a en peligro.

“Tatú-bola dio vida al Fuleco, pero el Fuleco no está haciendo nada por el tatú-bola”

En vísperas del evento deportivo el Ministerio del Medio Ambiente lanzó un Plan de Acción Nacional con perspectiva quinquenal. Este plan busca atacar las principales presiones para la extinción del Tolypeutes tricintus: pérdida del 50% de su hábitat en los últimos 15 años por deforestación de la caatinga, y la caza por su carne, un negocio de 23 dólares por kilo y establecido culturalmente en la comunidad rural.

Entre otras medidas se señalan la Beca Verde, una ayuda económica mensual conjunta con otros planes sociales, enfocada a comunidades que cazan al tatú bola para alimentarse por falta de otras fuentes proteicas. Además se ha instalado desde el año pasado el programa “Yo protejo al Tatú-Bola” de Asociación Caatinga, UICN y The Nature Conservancy.

Si bien han habido esfuerzos a nivel gubernamental y de ONGs Rodrigo Castro aún considera que aún queda un largo camino por transitar para que esta especie amenazada perdure en el tiempo.

“Nuestra pregunta a la FIFA es simple: El tatú-bola dio vida al Fuleco, pero el Fuleco no está haciendo nada por el tatú-bola. ¿Por qué?”, expresó Castro a Fabiana Frayssinet (IPS)

Fuente: Ir21