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domingo 20 octubre 2019
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Madres abnegadas del reino animal

Nada en el mundo puede ser más grande que el amor de una madre; es el más desinteresado y sincero que se pueda sentir. Y hoy que es el Día de las Madres, desde Avisa queremos hacer llegar un gran abrazo a todas las madres venezolanas que sabemos son de las más luchadoras que existen. Por eso les rendimos un homenaje con nuestro artículo de hoy.

Estamos seguros que en múltiples oportunidades habrán escuchado hablar de lo feroces que pueden ser las madres del reino animal a la hora de defender a sus crías. Y también lo tiernas y juguetonas que pueden comportarse con sus pequeños. Pero, más allá de los juegos o de su defensa, las madres del reino animal pueden hacer cosas realmente sorprendentes; repasemos una lista de las madres más abnegadas del reino animal y las cosas increíbles que pueden llegar a hacer.

Elefante Mamá: 22 meses pesados

El período más largo de gestación de los mamíferos es el de los elefantes, pues alcanza a los 22 meses; al nacer la cría tiene un peso de 100 kilos y una alzada de uno 90 centímetros y aunque a los seis meses comen alimentos sólidos, maman durante tres o cuatro años. Las hembras suelen parir una cría cada dos o cuatro años. Las crías, a veces, se chupan la trompa, como hacen los niños con su dedo pulgar.

Caimán Mamá: ¿Quiero hembras o machos?

El caimán hembra crea nidos de materia orgánica en descomposición que no sólo auto incuban los huevos, sino que también puede determinar el sexo de los bebés. Los nidos que se construyen con las hojas son más cálidos que los fabricados con pantanos húmedos, y por lo tanto, producir más machos que los nidos más frescos. Una vez que la caimán mamá ha planeado el sexo de su camada, vigilará su nido de amenazas incluso de otros lagartos que les encanta comer los nidos de otros cocodrilos. Cuando los huevos eclosionan, se les carga en su boca y luego los llevan en el agua donde seguirán a su lado para cuidar de ellos durante el año siguiente.

Orancután Mamá: Mucho tiempo con mamá

Las orangutanes hembras tienen que esperar ochoaños entre los nacimientos (el tiempo más largo entre nacimientos de cualquier especie de los grandes simios), así que se aseguran de pasar el mayor tiempo posible con sus bebés. Los orangutanes bebé, son completamente dependiente de su madre durante sus dos primeros años de vida. De hecho, durante los primeros cuatro meses de vida del bebé, nunca se romperá el contacto físico con su madre. Cada noche la madre hará un nido, y se acurrucará allí con su bebé, mientras dure la infancia.

Cálaos Mamá: Al confinamiento por las crías

Cuando los cálaos ponen huevos, lo hacen en un árbol ahuecado, y luego la madre se sella en el interior con los huevos, mientras que el padre vuelve todos los días para traerle comida. Si bien se merece el reconocimiento por el cuidado de su esposa e hijos durante el período de incubación, mamá sin duda merece un poco de respeto por sentarse dentro de un nido oscuro durante todo el día, sobreviviendo sólo en lo que su compañero le trae de comer.

Pulpo Mamá: Amor mortal

Cada madre pulpo pone entre 50.000 y 200.000 huevos, dependiendo de su especie. Una vez fecundados, va a pasar el siguiente mes cuidando de los huevos, protegiéndolos de los depredadores e incluso empujando las corrientes de agua en su dirección para que los huevos reciban suficiente oxígeno. Durante todo este período, no va a cazar ya menudo acaban ingiriendo sus propios tentáculos para su sustento. Cuando los huevos eclosionan, ella saldrá de su guarida demasiado débil para defenderse de los depredadores. Como resultado, la mayoría de las madres pulpo mueren poco después del nacimiento de sus bebés.

Osa Polar Mamá: ¿Parir dormida?

Después de quedar preñadas, las osas polares necesitan comer lo suficiente como para casi duplicar su peso, ya que pronto entrará en un largo período de ayuno en los que aún tendrá que proporcionar alimento a sus crías. Cuando las temperaturas comienzan a caer durante el otoño, la futura madre se enterrará en una “sala” de maternidad en una cueva. Una vez recluida en su guarida, la madre entrará en un modo de hibernación diferente al modo de hibernación normal dado que su temperatura corporal no disminuye y no duerme continuamente. La osa tiene una de las formas más fáciles de dar a luz en la naturaleza, dado que incluso puede parir durmiendo. Cuando los cachorros nacen son ciegos y pesan menos de dos libras.

Araña Lobo Mamá: Un autobús permamente

La araña lobo se destaca por ser una de las madres más solidaria del mundo arácnido. Aunque la mayoría de las arañas cuelgan sus huevos en una red y luego continúa su camino feliz, las arañas lobo amarra el saco de huevos a su cuerpo y lo lleva a donde quiera que vayan. Después que los huevos eclosionan, continúa cuidando de su prole, permitiéndoles montar en su espalda hasta que tengan edad suficiente para valerse por sí mismos.

Fuente: Prensa AVISA

Especial para El Periodiquito