Buscar
viernes 6 diciembre 2019
  • :

Los perros y el miedo al veterinario

Tu perro no sabe que el veterinario vela por su salud, sólo es una persona que lo toquetea y le hace cosas que no le gustan. ¿Le tiene miedo al veterinario? Aquí te cuento qué es lo que debes hacer en esos casos.

¿Qué hacer para liberar a tu mascota del miedo al veterinario? Cada vez que van a la clínica veterinaria lleva deliciosos bocadillos y su juguete preferido. Premia a tu perro con frecuencia.

Coméntale al personal de la veterinaria que tu perro entra en pánico cada vez que va, así cuando lo ven llegar lo reciben con cariño y cosas ricas (que llevas tú). De esta manera tu perro comenzará a pensar que es un lugar festivo en donde a todos le agrada.

Lleva su manta favorita para poner sobre la mesa metálica del consultorio. Muchas veces es lo que más les desagrada.

Programa visitas a la clínica “sólo para saludar”, así ve que no hay de qué tener miedo.

Es buena idea aguardar en la sala de espera mientras revisan a tu perro. Puede ser que su nerviosismo se de porque tú estás presente, en su afán de protegerle.

Socializa más a tu perro. Acostumbra a visitar distintos sitios con tu perro, quizás le tema a la clínica veterinaria porque no sale demasiado.

Si tu perro grita, gruñe o intenta morder, deberás llevarlo con bozal.

Qué NO hacer si le tiene miedo al veterinario

No te pongas nerviosa. Si ya sabes lo que va a venir y te muestras ansiosa y nerviosa, tu perro lo sentirá y se pondrá peor.

No estés todo el tiempo apañando a tu perro. Ya sabes que se siente estresado y que odia estar allí, pero si te la pasas diciendo “ya va a pasar” o “esta bien, esta bien” y lo abrazas y besas, potenciarás su actitud.

No pospongas las visitas al veterinario a causa de su miedo. Los profesionales están habituados a este tipo de casos y saben cómo actuar.

Si con todas estas recomendaciones más las que te dé el veterinario el comportamiento de tu mascota no cesa, o empeora con el tiempo, será momento entonces que consultes a ver si es conveniente sedarlo para que pase el momento lo más tranquilo posible, lejos de complicaciones.

Lo importante es no alimentar su estado de nerviosismo y actuar lo más natural posible. Como ya sabes, muchas veces somos los humanos quienes provocamos conductas indeseables en las mascotas, así que ya es hora de que enfrentes el problema y seas el verdadero líder de tu perro.

Fuente: IMujer