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miércoles 12 agosto 2020
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Ganaderos no se oponen a importaciones

El presidente de Asogata, Luis Hernández Guanipa, indicó que las importaciones deben realizarse durante un periodo en el cual no se afecte a los productores nacionales. Considera que de hacerse en los máximos meses de producción nacional, se logrará un abatimiento de los precios locales. Asegura que es necesario invertir en el sector agrícola y ganadero para superar el déficit de producción

“Los gremios ganaderos del país no nos hemos opuesto a la importación del ganado, dado que la producción nacional es deficitaria. Entendemos que el gobierno debe asegurar la seguridad agroalimentaria, pero alertamos es la necesidad de hacer esas importaciones de una manera planificada y acorde con el ritmo de producción nacional, pues si se hacen en los máximos periodos de producción, lo que vamos a lograr es un abatimiento de precios, y la sustitución de tal producción en los mataderos, dada la disponibilidad de la importación”.

Así lo aseveró el presidente de la Asociación de Ganaderos del Táchira -Asogata-, Luis Hernández Guanipa, quien recordó que el máximo periodo de producción de carnes en Venezuela es al comienzo de las temporadas de invierno y verano -entre diciembre y enero, y en mayo-, por lo que de hacerse importaciones masivas en este tiempo, “con absoluta seguridad tendremos lo problemas ocurridos en el pasado, cuando los mataderos nacionales se llenan de ganado importado y los productores -del país- no tienen ingreso a los mataderos porque están llenos y entonces ocurre la sustitución de la producción nacional”.

Por ello, Hernández considera que las importaciones deben realizarse inmediatamente y no esperar a que se aproxime diciembre.

Política agropecuaria

De acuerdo con el presidente de Asogata, para incrementar los niveles de producción se necesita una política agropecuaria realizada junto a los productores, los agroindustriales y quienes integran la cadena producción ganadera.

Aseguró que es necesario incentivar programas nacionales de siembra de maíz, sorgo y otros productos para la elaboración del alimento concentrado, y que el ejecutivo nacional aporte asistencia técnica para que los productores tengan mayor carga animal. Considera que esto requiere además, financiamiento en infraestructura y tecnología, junto a la importación de vientres de razas cárnicas y lecheras, y de mautes para el engorde.

Hernández indica que de lograrse estos avances, se recuperará la producción nacional en periodo de tres años, pero es indispensable la inversión de 600 millones de dólares -cifra que se equipara con el gasto realizado para importar los productos-.

El representante de los ganaderos del estado aseveró que -según cifras oficiales- en el país existe un aproximado de 14 millones de cabeza de ganado, pero para garantizar el abastecimiento debe existir una cabeza de ganado por habitante, lo que implica un déficit de 50% en la producción actual.

Según Hernández, las importaciones garantizan el suministro de producción agroalimentaria a corto plazo, pero no resuelve el déficit de estos rubros a nivel nacional. “Cuando hacemos una importación se resuelve el problema del momento, pero el problema de fondo no lo estamos atacando y es allí donde necesitamos actuar”, acotó.

Recordó que en el campo cárnico, hasta el 2003 nos abastecíamos de carne, pero producto de la inseguridad jurídica, llámense expropiaciones, así como de la inseguridad personal -por secuestros y cobro de ‘vacuna’-, y de una inadecuada política de precios, “la producción nacional descendió y en este momento nosotros importamos la mitad de la carne que se consume en el país durante los últimos tres años”.

Precios rezagados

Con respecto a los subsidios aprobados por el Gobierno nacional para la producción de leche, el presidente de Asogata dijo que se trataba de un reconocimiento del grave problema que existe en la estructura de costos del país. “Cuando decretan un subsidio de 3 mil bolívares en un caso y de 3.500 en otros y se coloca el precio de la leche a 7,50 bolívares a puerta de corral, lo que están reconociendo es que en los precios de regulación hay un problema que debe ser estudiado”, afirmó Hernández, destacando que los precios están rezagados porque, por ejemplo, los productores de queso pagan la leche a “puerta de corral” a precios superiores a los establecidos y eso afecta la producción.

Fuente: Diario de los Ándes