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miércoles 16 octubre 2019
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El Papel de Grasas en Mejorar la Fertilidad y la Producción Lechera en Ovinos

Los sistemas de producción con caprinos son predominantemente (94%) extensivos con producciones de leche muy bajas, básicamente para autoconsumo. Se caracterizan por la utilización de cabras principalmente del tipo Criollo, ausencia de prácticas racionales de manejo de los rebaños, pastoreo en vegetación natural y muy baja productividad de los rebaños (producciones de carne en el orden de los 6 kg/canal, en cabritones de 5 a 6 meses de edad y de 200 a 250 g de leche por día en lactancias que no sobrepasan los 100 días), propios de la zona semiáridas (Blanchard, 2001).

Sin embargo, aunque la mayoría de las explotaciones de caprinos en sean de tipo extensivo, esta especie tiene un gran potencial productivo y social en la población, ya que puede utilizar ecosistemas no útiles para otras especies domésticas (ecosistemas áridos y semiáridos), tiene la posibilidad de tener un mayor número de animales por unidad de área que otras especies, un corto intervalo generacional y una elevada prolificidad. Además, el valor agregado de los productos derivados (principalmente quesos) y mayor digestibilidad de la leche en pacientes que no toleran la leche de vaca por alergia a sus proteínas o el tamaño de sus glóbulos de grasa hace que la explotación de esta especie sea atractiva para el productor y sus productos derivados sean muy apreciados y cotizados en nuestras condiciones.

Lo anteriormente expuesto genera la necesidad de mejorar la eficiencia de los sistemas de producción y buscar tecnologías que optimicen el uso de los recursos.

En este orden de ideas, la utilización de fuentes nutricionales no tradicionales como la grasa sobrepasante se presenta como una alternativa para mejorar la producción y la eficiencia de esta especie (Soares, 1986; Sanz Sampelayo et al., 2000; 2004). Por su alto valor energético (6 Mcal EN/kg MS), la inclusión de lípidos en las raciones de rumiantes lecheros permite mejorar la formulación, aumentar la densidad energética de la ración y aportar ácidos grasos preformados que pasen en parte a la leche (Palmquist, 1996).

Los jabones cálcicos de ácidos grasos de aceite de palma son una fuente de grasa protegida en la fabricación de raciones para rumiantes. Son una combinación de ácidos grasos y calcio que se encuentran unidos ente si para formar una sal, cuyo punto de fusión esta por encima de 50ºC y su solubilidad a pH inferior a 5,5. Estos jabones no interfieren en el metabolismo del rumen, son insolubles en el rumen, resisten el ataque microbiano, no recubren la fibra, ni inhiben la acción de los microorganismos, ni reducen la digestión de a fibra. Una vez que llegan al abomaso son hidrolizados y los ácidos grasos y el calcio libre son absorbidos en el intestino (Sanz Sampelayo et al., 2002a)

En el caso concreto de las cabras lecheras, la utilización de diversos suplementos lipídicos como los jabones cálcicos (grasa sobrepasante) han permitido obtener mayores rendimientos lecheros con mayor porcentaje de grasa de la leche y al mismo tiempo se han observado cambios en el perfil de ácidos grasos de la misma (Sanz Sampelayo et al., 2002b).

Por lo expuesto anteriormente se planteó como objetivo determinar el efecto de la grasa sobrepasante sobre algunos parámetros productivos, características físico químicas de la leche y parámetros bioquímicos, así como correlacionar los niveles de colesterol y triglicéridos sanguíneos con algunas características productivas y composición de la leche.

Fuente: salesganasal.com